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encendido de velas
Santiago, Chile
Encendido de velas a las 18:01

Shabat concluye 18:57

 

Parasha Nasó

Parashá Nasó

  • Lo que no se puede delegar

(Bamidbar / Números 4:21 – 7:89)

Parashá – Resumen…

Es la Parashá más larga de toda la Torá, con 176 versículos, repitiendo con lujo de detalles las ofrendas que hizo cada una de las 12 tribus con motivo de la inauguración del Mishkán (Santuario o Tabernáculo).

Aarón y sus descendientes son instruidos sobre cómo invocar bendición para el pueblo, mediante Birkat Cohanim (bendición sacerdotal).

Durante la travesía por el desierto, la tribu de Levi debía cargar todo lo relativo al Santuario: paños, coberturas, cuerdas, cortinas, objetos de culto, el Arca de la Alianza (con las tablas de la ley), y más.

Finalmente se cuenta explica cómo debía proceder un hombre si sospechaba que su mujer le era infiel (video). También es dada la ley del Nazir (Nazareo) que es quien promete no beber vino ni cortar su cabello, y no impurificarse ritualmente durante un periodo de tiempo.

Parshanut y Musar – Nuestro aprendizaje

A cada familia de la tribu de Levi se le asignó una cierta cantidad de carros y bueyes para el transporte de los elementos del santuario. Pero la familia de Kehat, también de la tribu de Levi, no podía usar carretas, ya que “el servicio de la santidad era sobre ellos; sobre los hombros lo llevarían” (Bamidbar 7:9).

Al parecer habían cosas ue tenían un grado de santidad mayor, y que solo podían ser transportadas personalmente y sobre los hombros.

Algunos trabajos pueden ser “transportados en carros”, pueden ser confiados a terceros. Pero hay cosas que no se pueden delegar.

Podemos delegar la tarea, pero no la responsabilidad. Y aun así, ciertas tareas debemos cumplirlas personalmente. Lo difícil es distinguir aquellas cosas que sólo podemos llevar sobre los hombros.

¿Qué aspectos de la educación de nuestros hijos son delegables y cuáles no? ¿Cuáles son las actitudes, los gestos, que sólo nosotros podemos realizar en nuestras relaciones humanas?

(Basado en libro “Mensajes para el almla” de Gachi Waingortin)

Del Hebreo a tu mesa…

Demos el ejemplo: Como padres solemos delegar varias tareas en la educación de los hijos, intentando organizar nuestros tiempos y rutina familiar. Pero no olvidemos que en algunas cosas nadie nos puede reemplazar. Un chofer puede retirar a nuestros hijos del colegio, pero nadie puede reír con ellos ni secarles una lágrima por nosotros. Nadie puede reemplazarnos en nuestra capacidad de escuchar, en la empatía, en el consejo o en el abrazo. Hay cosas que nadie puede hacer por nosotros. No las dejemos en manos de otros.

Conversemos entre todos: ¿Cómo se habrán sentido los de la familia de Kehat al saber que no podrían usar carros para transportar sus elementos? ¿Qué habrán pensado? ¿Qué les dirías tu en esa situación?

Conversemos con nuestros hijos: ¿Cuáles son las cosas que no da lo mismo quién las realice? ¿Cuáles son esas cosas sagradas que en nuestra familia no podemos delegar?

Torat Jaim