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Parashat Ki Tetzé: Cuando los hijos no obedecen

Parashat Ki Tetzé

Cuando los hijos no obedecen

(Devarim / Deuteronomio 21:10– 25:19)

Viernes 1 de septiembre de 2017

 Parashá – Resumen

Esta es la Parashá con más Mitzvot (preceptos) en toda la Torá. Son más de 70 Mitzvot sobre la formación de familia, educación de los hijos, manejo de la agricultura, leyes específicas para tiempos de guerra y más.

Aparece el primer código laboral de la historia, que regula las exigencias y tiempos de descanso y alimentación del ganado, que era la principal fuerza de trabajo de la época. Algo innovador para esos tiempos.

Se presentan leyes morales, como la obligación de devolver objetos perdidos; códigos penales sobre casos de violación; leyes civiles sobre divorcio y herencias, y atención a una viuda sin hijos.

Parshanut y Musar – Nuestro aprendizaje

Una de las leyes sobre familia habla del “hijo rebelde”: “Si se tuviere un hijo obstinado y rebelde, que no escucha la voz de su padre, ni la voz de su madre…” (21:18) La Torá indica acudir al tribunal de la ciudad, para que evalúe la situación y determine el castigo a aplicar.

Esta ley era una suerte de resguardo para un hijo. Para esa época era un avance el solo hecho de que un padre deba recurrir a un tribunal para castigar a su hijo y no hacerlo él mismo.

Nuestros sabios se preguntan ¿Por qué la Torá repite la palabra “voz” dos veces? ¿No alcanzaría decir la voz de su padre y madre?

El Rabino Shimshon Raphael Hirsch (siglo XIX) explica que se refiere a dos tipos de voces con las que podemos tratar a nuestros hijos: la voz de la disciplina y la voz de la dulzura.

Algunos plantean que hay dos niveles en que hablamos a nuestros hijos: uno es el tono de voz y otro es el mensaje en sí.

También podemos interpretar ambas voces como discursos contradictorios, en que padre y madre se desautorizan entre sí, causando confusión en el hijo.

La crianza no es fácil, y no existen fórmulas infalibles. Sin embargo esta Parashá nos invita a revisar con qué voces nos relacionamos con nuestros hijos, complementando disciplina con dulzura, cuidando el tono para que el mensaje sea efectivo, y transmitiendo un discurso alineado.

Del Hebreo a tu mesa…

Los invitamos a conversar en familia alrededor de la mesa de Shabat:

  • Preguntas para todos: ¿Cómo lograr el equilibrio entre disciplina y dulzura? ¿En qué situaciones necesitamos que nos hablen con más de una o de otra?
  • Para los adolescentes: ¿Cuál crees que es la mejor manera para que tus padres te transmitan un mensaje importante? Intenta hacérselos saber para mejorar la comunicación con ellos.
  • Para los padres: Muchas veces, sin darnos cuenta, inclinamos la balanza hacia la disciplina o hacia la dulzura. Nos cuesta mantener un equilibrio en que ambos se complementen. Cuidemos los discursos contradictorios entre los adultos. Intentemos alinearnos en aquello que consideramos primordial en la crianza.

¡Shabat Shalom!

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