parashat emor

Parashat Emor

Viernes 12 de mayo de 2017

(Vaikrá / Levítico 21:1 – 24:23)

Para comenzar veamos este video

Parashá – Resumen:

Emor (“Diles”) presenta leyes para los Cohanim (Sacerdotes): un Cohen no puede volverse ritualmente impuro a través de entrar en contacto con un cadáver, excepto en el caso de la muerte de un familiar cercano.
Se indican leyes de Kashrut: cuando nace un ternero debe ser dejado con su madre por siete días; está prohibido degollar a un animal y sus crías en el mismo día, aun estando en lugares separados.
Luego se presenta el calendario judío, con las festividades anuales y sus principales Mitzvot (preceptos). Se indica el cumplimiento de Pésaj durante 7 días, la cuenta del Omer durante 49 días terminando en la festividad de Shavuot. También se presenta lo que hoy conocemos como Rosh Hashaná y Iom Kipur, y luego la festividad de Sucot.
Finalmente se cuenta el incidente de un hombre ejecutado por blasfemar (hablar mal de alguien), y se detalla el código legal frente a injuriar al prójimo o destruir su propiedad (compensaciones monetarias).

Parshanut y Musar – Nuestro aprendizaje:

En Emor encontramos la máxima “ojo por ojo, diente por diente, como infligiere él al hombre, así le será infligido a él” (24:20). Es considerado por algunos como el primer código legal que regula las compensaciones por daños.
Lo interesante es que, salvo en la época del desierto, nunca se cumplió literalmente, sino que fue reemplazado compensaciones económicas (Talmud Babli en Baba Kama). Nuestra tradición, en constante evolución ética, preservó el espíritu de la ley: al hacer un daño debemos repararlo justamente.  Esto nos invita a preguntarnos qué otros daños, además de los físicos y materiales, necesitan ser compensados.
Hay daños intangibles difíciles de reparar y compensar. Un rumor que daña una reputación, una pelea en que se dicen cosas sin pensar, una ofensa, avergonzar a alguien delante de otros… ¿Cómo compensar esos daños?

Justamente, dentro de las leyes de compensación, la Torá plantea que quien blasfema (hablar mal de o hacia otro) debe pagar con su vida, dejando entrever que las palabras pueden generar tal daño que se asemeja a la muerte. El concepto “Ojo por ojo” es quizás la primera advertencia “anti-bullying” de la historia. Nos invita a pensar antes de actuar (o hablar), para evitar generar daños –físicos o emocionales- que sean demasiado difíciles de reparar.  La próxima vez que estés por tratar mal a alguien pregúntate: “Si esto genera un daño ¿seré capaz de compensarlo?”.

Del Hebreo a tu mesa…

Los invitamos a conversar en familia alrededor de la mesa de Shabat:

Para conversar entre todos: Piensa en situaciones de bullying (o maltrato en general) que hayas visto… intenta identificar cual es el daño que esa situación causa a la víctima y cómo se podría reparar o compensar.
Para adolescentes: ¿Cuáles de tus acciones o palabras crees que dañan a otros y porque? ¿Cómo evitarlo? ¿Cómo reparar cuando lo haces?
Plan de acción: Piensa si hay alguien a quien puedas haber herido últimamente… acércate a esa persona y trata de repararlo. Pedir perdón es una forma de compensación.

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